viernes, 30 de diciembre de 2011

Instantánea 9 bis - Los Desastres de la Posguerra



Los Fusilamientos de la Moncloa de Goya
 En ese mes de abril de 1939, aquella comunicación sobre el final de la guerra, hecha por el Generalísimo Francisco Franco, que debería haber sido motivo de regocijo para toda España,  no resultó  en absoluto una bendición. De hecho en ese momento  empezaba lo peor para una gran parte del pueblo. El hambre era atroz. Con los campos asolados por las batallas  la producción agrícola era muy escasa . Además, pocos campesinos conservaban sus tierras. La guerra había dislocado todo el sistema económico y social.

Por otra parte las venganzas y los odios minaban las ciudades, creando fracturas en miles de familias  que jamás llegarían a soldarse.  Los vencedores entraban a saco en pueblos de reconocido carácter republicano y los expolios, fusilamientos y desapariciones eran el pan nuestro de cada día.

Al llegar las tropas nacionales a Madrid  los vencidos hubieron de presentarse en el Campo de fútbol de Chamartín y  pocos salieron de allí por sus propios pies. La mayoría pasaron a cárceles o campos de concentración, incluso  algunos fueron sumariamente  ejecutados. En los pueblos y pequeñas ciudades la situación era aún peor pues bastaba el chivatazo de algún vecino resentido o envidioso para que las tropas asaltaban la casa de la víctima y arramplaran con quien se pusiera por medio. ¿Qué maléfica capacidad tienen las guerras, sobre todo las civiles, para corromper las almas de los hombres hasta el punto de hacer aflorar todo lo perverso que subyace en ellas? ¿Cosas que muchas veces ni el mismo sujeto sospechaba que se estuviesen cocinando en sus entrañas?  ¿Qué destructiva violencia desata sentirse en  posesión  de un poder absoluto?  



Una de las primeras leyes implantadas por el franquismo fue que todos los matrimonios, divorcios y nacimientos que habían tenido lugar durante la contienda quedaban  anulados. Así que el revuelo de papeleo que esto provocó fue inmenso: los juzgados se vieron por largo tiempo colapsados y un nuevo desconcierto asoló a los españoles.
Maquis en una sierra española 


Por esos tiempos, algunos excombatientes republicanos,   no creyendo en la paz prometida, huyeron a las sierras y montañas de Toledo, Asturias, Extremadura y León. Estos hombres  fueron  conocidos como “maquis”, guerrilleros que desde 1938,  e increíblemente hasta 1965,  apoyados en su mayoría por la Tercera Internacional*, intentaron “recuperar España de las garras del dictador”.  Esa era su  proclama. Esta justa insurrección  fue sin duda corrompida por  fuerzas comunistas y anarquistas que, en forma de ayuda exterior, se infiltraron entre las tropas, llegando a convertir las buenas intenciones republicanas en una lucha de radicalismos izquierdistas contra radicalismos de derecha.
Mi tía Mercedes



Terminada la guerra, Arsenio y su cuñado Manolo, que habían pasado aquellos años bélicos en los frentes de batalla ejerciendo sus labores de médico y enfermero respectivamente, como ya he narrado con anterioridad, regresaron al sufrido Madrid ansiosos por reencontrarse con sus familias después de tanto tiempo de dolorosa separación. Manuel, el estupendo galeno que con su  adopción de Arsenio como ayudante le había salvado la vida, al alejarle  de las primeras líneas del campo de batalla,  regresó a un hogar vacío.  Su esposa Mercedes, la hermana de mi padre, aquella bella e inestable mujer, había traicionado su matrimonio en aras de enloquecidas aventuras eróticas.   Manolo, destrozado, regresó a su terruño, a la Galicia de su nacimiento, lo cual  le libró de los odios y revanchas  que vendrían después.

Por otra parte puedo suponer la emoción de mi padre al reunirse con su amada Dora y la felicidad de las mellizas ante la recuperación del hombre de sus vidas. Como jabatas habían aguantado la larga ausencia, los bombardeos, las penurias, los desmanes de algunas personas que,  antes de la guerra,  proclamaran adorar sus delicados modales germanos y que,  tras aquellos ataques a las ciudades por los devastadores bombarderos alemanes Junkers, habían cambiado  su favorable opinión sobre Alemania y sus hijos. Puedo  imaginar el reencuentro y la euforia que, por desgracia, solo duró lo que un suspiro. Cuatro días más tarde, una patrulla llegó a la casa y cargó, sin explicación alguna, con el recién recuperado Arsenio, llevándose con él la efímera felicidad y dejando en su lugar  un nuevo  mundo de angustia y desasosiego. Muchas eran las tremebundas historias que corrían por aquel Madrid conquistado a fuerza de sangre, munición y tiempo. Historias de venganzas y muerte, de personas cuyo rastro se perdía con la complicidad de las autoridades.

Pero las "Pfarry Sisters" eran las "Pfarry Sisters" y, aun en esos tiempos de odios y desconfianzas, conservaban fieles admiradores y algún que otro entrañable amigo. Uno de esos admiradores, en este caso de Jenny, mi tía, era un vecino que había huido de Madrid en los comienzos de la guerra para unirse al bando de los nacionales,   regresando convertido en un galardonado capitán. Ni corta ni perezosa a él se dirigió aquella mujer, dispuesta a rogar sus favores como años atrás él había rogado, infructuosamente,  los suyos.


No quiero saber el precio que Jenny hubo de pagar por ello pero el caso es que, gracias a ese hombre, mi padre fue localizado en un campo de concentración cercano a la provincia de Madrid pero al que, conforme a la ley general  impuesta,  nunca tuvieron acceso. Aquel capitán las mantuvo al tanto del estado de Arsenio y de las gestiones que  iba realizando para acelerar un juicio que, aunque mi padre jamás había empuñado un arma, nada garantizaba.
        Teatro de la Comedia(en 1940)             Teatro Apolo (1880)                          Teatro María Guerrero

Pero la vida en las calles debía continuar. Algunos teatros, cerrados durante la guerra, , comenzaron a reabrir sus puertas. Lugares emblemáticos como el “Calderón”, inaugurado en 1917 bajo el nombre de Odeón, el “María Guerrero”, inaugurado en 1885, “La Latina” inaugurado en 1919, el “Apolo” apodado en aquellos días “la catedral del genero chico”,  “La Comedia” inaugurado en 1875 y donde, en 1940, Enrique Jardiel Poncela estrenó su famosísima comedia Eloísa está debajo de un almendro. Pero los teatros especializados en musicales, debido a la escasez económica, continuaron con las variedades y los fines de fiesta consistentes en presentar, al finalizar la exhibición de una película, algunas atracciones en vivo. Sin duda el dinero era poquísimo pero el talento abundante. Grandes figuras surgieron o sobrevivieron gracias a esto. Cantaores como Pepe Marchena o Pepe Blanco, cómicos como Ramper o Pompof y Teddy...

                   Concha Piquer                 Pastora Imperio            Luisita Esteso
Sin embargo aquellos años fueron gloriosos para las actrices-cupletistas. Figuras como Conchita Piquer, nacida en Valencia en 1906, no solo triunfaban en España. La Piquer había pasado cinco años cantando en EE.UU. Tras su regreso a España en los años treinta rodó aquí y luego en París varias películas de gran éxito. Estrellita Castro, nacida en Sevilla en 1908,  fue la auténtica creadora de la canción española y también celebrada actriz de cine.  Pastora Imperio, sevillana, nacida en 1889, impenitente viajera, triunfó en Cuba, Méjico y Argentina en su gira de 1914, y a su vuelta a la patria fue lanzada definitivamente al estrellato con el estreno mundial de El amor brujo de Falla. No puedo dejar de mencionar a  la salerosa Luisita Esteso, de la prolífica familia  los Esteso, para la que Jardiél Poncela escribió  Usted tiene ojos de  mujer fatal...
     Raquel Meller     Imperio Argentina



Párrafo aparte merecen Raquel Meller, quien fue entre los veinte y los treinta la más internacional de las cupletistas (ella estrenó La violetera, vivió en Paris y Argentina,  regresando a España al finalizar la guerra) y la polémica Imperio Argentina,   persona de dudoso pasado.  Esta mujer  fue tachada de nazi y fascista por la confusa relación personal que mantenía con Hitler y Mussolini, los feroces dictadores de  Alemania e Italia respectivamente. Imperio,  en sus muy posteriores memorias, afirmó incluso poseer un dibujo a lápiz de ella realizado por el mismísimo Fidel Castro. (¿)


Pocas cosas  buenas se pueden contar de ese 1939.
Mahatma Gandhi

Mientras el sublime Gandhi, bautizado por su pueblo como Mahatma, del hindú majas, grande y atma, alma, luchaba por la descolonización de la India con sus teorías de la resistencia pasiva, en marzo Hitler tomaba con sus ejércitos Checoslovaquia y Polonia. Inglaterra, que tenía un tratado con ese país eslavo,  envió un  ultimátum a Hitler instándolo a que abandonase la nación ocupada. Ante su negativa y con la adhesión de Francia, ambos países declararon la guerra a Alemania, siendo este el comienzo de la más asoladora de todas las guerras: la segunda guerra mundial.

Y España, en la que algunos creían inminente una recuperación milagrosa y otros  pensaban que nada podía ir peor, se encontró rodeada de una guerra y disfrazada de  una supuesta neutralidad que obligó al pueblo a ceñirse aún con más fuerza más  los cinturones.

Finalmente el juicio de mi padre se celebró y en Febrero de 1940 fue declarado inocente y excarcelado. Los testimonios de los muchos soldados heridos  a los cuales había socorrido en el frente, fuese cual fuese su bando, sirvieron para exonerarle. Volvió, pues, a su casa lleno de abrumadoras vivencias de guerra y campo de concentración, con las terribles experiencias del sabor de las ratas, que a veces cazaban en las celdas para tener algo que comer, del gusto de su propia orina, que alguna vez hubo de beber ante la desidia o la crueldad de sus carceleros, del olor de la sangre, la pólvora y la muerte reinante en los campos de batalla. Pero Arsenio logró conservar el corazón tan puro y la capacidad de amar tan intactas como cuando, siendo un galleguiño de 15 años, desembarcara en el puerto de La Habana en busca de un futuro mejor.

Documento de liberación de Arsenio Mariño, mi padre.


* La Tercera Internacional (en ruso Komintern) fue una organización comunista internacional fundada en 1919 por Lenin cuya finalidad era el eliminar el sistema capitalista, es decir, extender por el mundo el comunismo. Supuestamente fue disuelta en 1943 ante los cambios políticos originados por la Segunda Guerra Mundial, pero sus ideales y fines expansionistas siguieron vivos en miembros e hijos de miembros que continuaron infiltrándose en países europeos, africanos, asiáticos y latinoamericanos hasta prácticamente nuestros días. Al menos así se sospecha.

Próximo capítulo: ¡ Ya estoy aquiiiiiiiii..!


miércoles, 21 de diciembre de 2011

Instantánea 9 . Feliz Navidad...







Queridos amigos que leéis este blog, conocidos o desconocidos, pero todos amigos míos, disculpad que no haya sido capaz de resistirme a escribir una postal de Navidad tan personalizada que es, nada más y nada menos,  el relato de mi nacimiento, casualmente ocurrido en Madrid en una Nochebuena de hace muchos años. Los cubanos me entenderán si les digo, “perdonad la descarga”. Ha sido algo que me brotó con tanta espontaneidad que decidí compartirlo con vosotros.

La Natividad según El Giotto

El 25 de diciembre es una fecha memorable para los millones de cristianos que habitamos el mundo. Nada importa que hasta la Enciclopedia Católica admita que Jesús Cristo no nació en esa fecha, que su verdadero natalicio no figure en las escrituras o que ese día 25 no fuese designado  oficialmente por la iglesia como tal acontecimiento hasta el año 345.

No importa que las primigenias costumbres de los cristianos fuesen las de celebrar la muerte y no el nacimiento de personas importantes, cosa por otro lado coherente con la creencia en una mejor vida tras la muerte física, de una vida eterna en el reino de un Dios que recibe a sus hijos en sus misericordiosos brazos tras nuestro bregar por este “valle de lágrimas”.

Belenes populares de Nicaragua y Perú

Carece de importancia que los antecedentes más lejanos sean fiestas paganas celebradas a finales de diciembre como el Saturnal romano, en honor a Saturno, dios de la agricultura, y el Yule, festejado en el norte de Europa, donde se quemaban grandes troncos adornados con cintas de colores en ofrenda a sus dioses. ¿No os parece un claro antecedente de nuestro árbol de Navidad?


 
Resumiendo, no importa lo engañoso de la fecha. Cualquier día hubiese sido bueno para honrar al que es sin duda el personaje más importante de la historia del mundo occidental desde hace 2011 años.


Particularmente, como soy una romántica empedernida, me encanta la historia que nos ha llegado y su ubicación en tiempo y espacio. La imagen de la huida de José y María y su llegada a Belén, ella montada en un burrito, totalmente embarazada, siempre me ha emocionado hasta las lágrimas. Y para qué hablar del resto de esa epopeya. Fabulada o no, basta con que una pequeña parte de la misma sea real para admirar y amar a aquel hombre de ideas tan preclaras y avanzadas. Jesús según Lucas, o Emmanuel según el profeta Isaías.


Y ya es suficiente por hoy. Aprovechemos el amor y la alegría que, a pesar del corrosivo materialismo que nos agrede, en estas fechas aún  impregnan al mundo cristiano y démonos en ellas una hambrienta inmersión, cubrámonos de una capa de paz y bondad que nos dure, recordando al gran hombre que murió por nosotros y por su fe, al menos hasta una próxima zambullida el 25 de diciembre de 2012.
Feliz Navidad - Joyeux Noël - Natale Hilare - Xin Ni Ho
Mo’adim Lesimkha - Froeliche Weihnachten - Bo Nadal
 Boun Natale - Merry Chrismas


Próximo capítulo:  Desastres de la posguerra





miércoles, 14 de diciembre de 2011

Instantánea 8 - España en Llamas

Guernica bombardeada.

No me gusta nada escribir sobre la guerra y sus barbaridades.  Todos sabemos que en ella nadie gana  en realidad y que los supuestos vencedores se encargan de escribir la historia con total parcialidad. Matar a tus semejantes me parece algo  que nos hace retroceder a los tiempos de la prehistoria, aquellos años en los que el poco desarrollo de nuestro cerebro hacía que solucionáramos nuestras rencillas a estacazo limpio. Matar en general me parece un desafuero,  pero cuando las víctimas son tus conciudadanos, a veces anteriores amigos o hasta parientes, lo siento como un acto  de una barbarie sin parangón. Pues bien, esto es lo que sucede en las guerras civiles y es lo que ocurrió en España durante tres sangrientos años.


El país estaba fragmentado geográfica y políticamente. Las familias estaban divididas por ideologías religiosas o políticas y es en esas condiciones cuando suelen brotar los peores instintos del hombre. Delaciones, linchamientos, ensañamiento... Actos  de paranoia y crueldad irracional tanto en el bando nacional como en el republicano. Eso fue España durante la guerra. 


El día 5 de Agosto de 1936,  los militares rebelados en el entonces Protectorado Español de Marruecos y comandados por Francisco Franco, habían comenzado a cruzar el Estrecho de Gibraltar en una operación naval que se denominó El Convoy de la Victoria, dirigiendo sus barcos, cargados de tropas ultramarinas, a puertos estratégicos de la península. Estando estas compuestas por militares profesionales y mercenarios les fue  fácil tomar posiciones desde las que invadir el territorio de Iberia, ocupando, poco a poco y tras cruentas batallas,  el terreno que La República iba perdiendo. Sin duda la ayuda  prestada a los nacionales por Mussolini y Hitler fue fundamental.  El proceso duró tres años y el número de muertos en ambos bandos ronda el millón. En ese ir y venir de tropas las ciudades se ganaban y se perdían velozmente y sus calles quedaban plagadas de muerte y dolor.


Ante esta situación mi padre y Manolo, el médico casado con su hermana, mi tía Mercedes, ambos de ideas liberales pero incapaces de disparar un arma, encontraron la forma de ayudar a la República de manera acorde con sus posibilidades.  Resultó que el comandante del V Regimiento, encargado de la defensa de Madrid, era gallego como ellos y un antiguo conocido de mi tio: el aguerrido y famoso comandante Lister. Y a él se dirigió Manolo ofreciéndose como médico y a mi padre ¡como enfermero! Supongo que estando necesitado de toda la ayuda posible Lister los enroló, a uno como capitán médico y al otro como sanitario. La cosa es que, con su natural inteligencia y las instrucciones de mi tío político, mi padre dominó su cometido en poco tiempo y juntos salvaron la vida o aliviaron los dolores a cientos de heridos


Por otra parte, las "Pfarry Sisters" resistieron la separación, el hambre propia de una ciudad sitiada y los bombardeos  como el resto de la población; sacando fuerzas de flaqueza. Aunque parezca increíble gran parte de los teatros  capitalinos se mantuvieron activos. Sin posibilidad de grandes espectáculos debido a la penuria las variedades reinaron sobre los escenarios y el público continuaba asistiendo, armados de un increíble coraje.  Quizá la afluencia era debida a la necesidad de evadirse  un par de horas del drama que el país estaba viviendo.

Bombarderos sobre La Puerta del Sol (Madrid)




A veces, al aullido de las sirenas que anunciaban la cercanía de los bombarderos, el público hubo de salir huyendo del teatro para refugiarse mayormente en lo refugios que ofrecían las estaciones de metro. Los artistas, por su parte,  solían bajar al foso del teatro, esperando que el ruido de las bombas cesase para regresar a su labor en el escenario.


Refugiados en la estación de Metro Sevilla (Madrid)

En abril de 1937 los aviones alemanes Heinkel He 111 arrasaban la ciudad vasca de Guernica. El ataque fue devastador y aunque no fue  la única ciudad bombardeada por alguno de los bandos, el hecho de que Pablo Picasso presentara  en  la Exposición Internacional de París de 1937 su famoso cuadro "Guernica", considerado a partir de ese momento icono del antibelicismo, elevó esa  masacre  a la fama mundial.


La Gran Vía bombardeada.(Madrid)




Añadamos a todos estos sucesos lo que para Dora y Jenny debió significar que esos pájaros asesinos, esos Junkers y Heinkel, la llamada Legión Cóndor, hubiesen sido enviados por Hitler, un compatriota. El apellido tan germano que ostentaban, la inequívoca imagen de valquirias que había sido uno de sus reclamos artísticos las convirtieron de pronto en "el enemigo". Algunos vecinos llegaron incluso a señalarlas con el dedo y  a negarles el saludo. No debió ser nada fácil ser alemán en el Madrid de aquellos días, el Madrid sitiado y hambriento a causa de aquella guerra fratricida.  El  Madrid que los nacionales no consiguieron tomar hasta el 28 de Marzo de 1939, casi finalizada la contienda.

 La mayor parte de Europa  parecía estarse desmoronando.


Lo que el Viento se Llevó                  King Kong                                Tiempos Modernos

En contraposición, en Norteamérica se estaban rodando y estrenando algunas de las películas más emblemáticas de la historia del cine.  En el 33 se filmó la primera versión de King Kong dirigida por Cooper y Schoedsack, con Fay Wray, la más frágil y hermosa de las todas la novias que este entrañable gorila ha tenido en la pantalla. En el 35, Greta Garbo, en el esplendor de su belleza y su carrera, interpretaba Ana Karenina junto a Frederic March y dirigida por Clarence Brown.  En el 36 subieron a las pantallas dos clásicos inolvidables, Lo que el viento se llevó, dirigido por Víctor Fleming,  protagonizado por una pareja que pasaría a la historia, Vivien Leigh y Clark Gable, así como otra joya, Los tiempos modernos, de Charles Chaplin, con una conmovedora Paulette Godard en el papel de florista callejera. En el 37 Walt Disney lanzaba su primera película animada de larga duración, Blanca Nieves y los siete enanitos y en el 39 se estrenaba uno de los films más bellos que yo recuerde, El mago de Oz,  con una de las artistas más completas y admirada por mi; Judy Garland . Este film fue  dirigido por Víctor Fleming.

El Mago de Oz                         Ana Karenina           Blanca Nieves y los Siete Enanitos

Pero me es inevitable volver a esa "España en Llamas" y a sus desgracias. Durante aquella guerra civil casi la totalidad de Europa se mantuvo  neutral. Tan solo se formó el Comité de No Intervención  que impuso un bloqueo de armas a España. Pero lo curioso del asunto es que dicho comité estaba formado por Francia, Inglaterra,  la URSS, Italia y Alemania, lo que hace comprensible su total ineficacia ya que los nacionales estaban apoyados por los nazis y los fascistas. Por su parte la república recibió ayuda de la URSS, interesada ayuda pues con posterioridad el país  pagó  el armamento recibido con el oro que los rusos se llevaron de las arcas del estado. Como hecho sorprendente el lejano Méjico brindó un apoyo a la república, sobre todo moral,  que proporcionó con posterioridad incondicional cobijo a miles de refugiados republicanos.

Bandera de Las Brigadas Internacionales

Las Brigadas Internacionales, formadas por voluntarios de todas clases y de todas partes del mundo, acudieron para luchar por  la república, formadas  en su mayoría por idealistas, pero también por anarquistas, comunistas y aventureros. Los escritores  Ernest Hemingway y George Orwell estuvieron, del lado republicano, como corresponsales de guerra.





Pedro Muñoz Seca
Al principio de este escrito declaré mi aversión a narrar hechos sangrientos pero me es imposible pasar por alto algunos de los terribles crímenes cometidos por ambos bandos. Los republicanos protagonizaron la Matanza de Paracuellos. Miles de presos, intelectuales y religiosos, fueron fusilados en el cementerio de Paracuellos del Jarama, cercano a Madrid, y allí mismo enterrados. Entre las víctimas figura el estupendo dramaturgo Pedro Muñoz Seca.
Federico García Lorca
y Margarita Xirgu



Se dice que, por otra parte, unos 50.000 individuos atrapados en el bando nacional resultaron ejecutados. Era sabido el mortal significado de ese “vamos a dar un paseo” con el que los soldados solían sacar de sus casas a personas no adictas, paseos de los que nunca volvían. Uno de los casos más famosos es el de Federico García Lorca, cuyo cadáver aún no ha podido ser localizado puesto que dichas ejecuciones solían tener lugar en las cunetas de la carretera o en medio de la campiña.



Pero como todo lo que empieza acaba, de una manera u otra,  el 1 de Abril de 1939, poco después de la toma de Madrid y de Valencia, últimos bastiones republicanos, el general Franco proclamaba el final de la guerra con estas palabras, leídas por la radio en la voz del actor Fernando Fernández de Córdoba:


EN EL DÍA DE HOY, CAUTIVO Y DESARMADO EL EJERCITO ROJO, HAN ALCANZADO LAS TROPAS NACIONALES SUS ÚLTIMOS OBJETIVOS MILITARES. LA GUERRA HA TERMINADO.
FRANCISCO FRANCO.


Manuscrito original del último parte de guerra.

Próximo capítulo: Feliz Navidad

sábado, 10 de diciembre de 2011

Instantánea 7 - Rumbo a un continente convulso.


Sí, mi familia  quedó  descorazonada y arruinada   tras la aventura Iberoamericana. Pero poco tardaron en tomar una decisión. Casi dos años habían permanecido lo más cerca posible de Cuba, esperando, anhelando la concesión del divorcio por parte de Amanda, creyendo que el tiempo curaría las heridas de su corazón y su amor propio. Pero el frustrante final de aquella gira, las continuas revueltas y enfrentamientos entre países  que allí estaban teniendo lugar les conminó a buscar para sus vidas un nuevo destino. Y como era natural el alma gallega de mi padre se inclinó por España.  En unos meses, solo el tiempo necesario para reunir el dinero  con que sufragar los gastos del viaje, partieron hacia la Península Ibérica a bordo  del vapor Sebastián Elcano. Y así, en diciembre de 1932, se dirigieron de nuevo a   Europa sin saber que iban hacia  un continente convulso, hacia una olla a vapor a punto de explotar.

Stalin y Lenin

La muerte de Lenin en Rusia, en el 1922, había dado  paso a un opresivo estalinismo. Las   drásticas purgas  realizadas por Stalin  avasallaron todos los derechos humanos.  Los pequeños propietarios de kulaks fueron  desposeídos de sus tierras  lo cual acarreó una terrible crisis agrícola que llevó a Rusia a una hambruna asoladora.
  
Hitler


En 1933 y en Alemania, el nacional socialismo había llegado al poder tras el nombramiento de Adolf Hitler como canciller y la quema intencionada del Reichstag por un albañil holandés, Marinus van del Lobbe, de cuya culpabilidad se duda actualmente, espoleó el nacionalismo. El poder de Hitler llegaría a ser ilimitado y su aversión a los judíos paranoide desde los comienzos de su mandato. Lo que  empezaría como un boicot a sus negocios iba a desembocar en la promulgación de las leyes racistas de Nuremberg en 1935.  Según las  mismas, y supuestamente  para la “protección de la raza aria”, se desposeía a los judíos de la nacionalidad alemana. Y aquello era solo el comienzo.


Italia estaba regida por el dictador Benito Mussolini y sus camisas negras. Su fascismo privaba impunemente de todas las libertades a su pueblo. Aquel humilde editor del periódico milanés Avanti,  perteneciente en un principio al partido socialista, abandonó la militancia tras agrios enfrentamientos  debidos a sus tendencias radicales. Político nato y gran manipulador de masas utilizó la insatisfacción popular causada por la primera guerra mundial para crear los fasci di combattimento, es decir lo que, tras alcanzar el máximo poder en 1924, se convirtió en el fascismo.

O sea que parte de Europa   estaba 
dominada por dictadores 







Y en España,  la añorada Patria de mi padre, la Segunda República vivía en un estado de continuos seísmos. Los Presidentes del Gobierno se sucedían a un ritmo de uno cada dos meses.  La derecha hacía todo lo posible por socavar las ya de por si endebles bases de  la república y las izquierdas radicales intentaban hacer otro tanto. Cuando estas últimas llamaron a la huelga general en Octubre del 34 tuvieron un poder de convocatoria irregular pero no obstante terrible. Aunque en Madrid el fracaso fue total, en Asturias aquello provocó  una masacre espantosa: más de 1500 muertos, el doble de heridos y un número incalculable de detenidos. El caso es que, al desembarcar mi familia en el puerto de Barcelona en enero de1933, sin que ellos aún lo notaran, el suelo español se convulsionaba bajo sus ilusionados pies.





Una vez en Madrid, cargados de álbumes con las mejores críticas y bellas fotografías, las mellizas no tuvieron problema para encontrar trabajo. Su primera actuación   tuvo lugar en Zaragoza, luego fueron contratas en el Teatro “Los Campos Elíseos” de Bilbao, en “La Comedia” y   en “Los Jardines del Ritz”  de la capital. Y así en muchos más.  


Posteriormente trabajaron en  la liberal Barcelona, ciudad donde las "Pfarrys" estuvieron durante meses con una revista “A. C. y T.” que encandiló al público. A esto siguió un contrato en Portugal que las mantuvo allí durante casi un año, siendo a su regreso recibidas con honores por el periódico más prestigioso de Madrid, el ABC. En fin, fueron tantos los teatros y tan numerosas las  compañías en las que trabajaron durante el trienio que transcurrió hasta la funesta guerra civil, que sería pedante enumerarlos.


La Revista A. C. y T. en la liberal Barcelona del 1933
En Portugal

Con ese supino desdén que los artistas suelen tener en lo referente a la política, aislados en el pequeño pero brillante universo de las “Variedades”,  mi familia disfrutó profundamente de esos años en los que “plenitud” era la palabra que definía tanto su arte como su belleza.  Además gozaban a diario de aquel “amor a tres” que se mantenía tan efervescente como el día de su fuga  de La Habana  y  tan vivo como en los momentos de furtivas citas entre los arboles del Sans Souci, ese cabaret que viera nacer la devastadora pasión entre Dorchen, ahora llamada en castellano, Dora, y Arsenio. Es decir, entre mi padre y mi madre.


 Enrique, marido de Mercedes,
Jenny, Arsenio y Dora
Mi tía Mercedes en el film mudo
El Veneno de un Beso


Arsenio trajo a España a la parte de su familia que así lo deseaba: sus hermanas Carmen y Mercedes. Olimpia se había casado en Cuba con un prestigioso médico y decidieron  radicar en Costa Rica, llevándose con ellos a la entrañable abuela Gloria. Carmen y Mercedes, ambas hermosas y cultas, no tardaron en contraer matrimonio, casualmente también con galenos. Carmen partió con su marido hacia Sevilla mientras que Mercedes y su marido permanecieron en Madrid. 


Esa mujer, de una extraordinaria belleza, había manifestado desde la adolescencia inquietudes artísticas. En Cuba llegó a protagonizar una película muda, El veneno de un beso, de Ramón Peón, con Antonio Perdices de coprotagonista, la cual fue su primera y última incursión en el mundo del cine. De personalidad voluble e indisciplinada ni siquiera su matrimonio logró implantar en su vida algo de equilibrio. Sus actos eran regidos por una egolatría que acababa avasallando a todo el que la rodeaba.  Su marido, Manuel, era un médico gallego con toques de genio, un gran corazón y un amor apasionado por su bella esposa. La  amistad entre él y mi padre  se convirtió en algo profundo y tremendamente útil, como poco tiempo después se comprobaría.

En 1936 el liberal anticlerical,  periodista, intelectual y autor de teatro Azaña ganaba las elecciones y era nombrado Presidente de la República para satisfacción de mi padre y de su cuñado Enrique, ambos de ideas progresistas, que compartían sus ideas políticas y con el que varias veces habían sostenido satisfactorias charlas en reuniones y actos culturales. Pero poco duraría su mandato y menos aún la engañosa calma. Tras fracasar en España un golpe de estado militar, Francisco Franco, al que llamaban “El Generalito” por su escasa estatura, uno de los militares más implicados en el hecho, fue destinado a Canarias. Allí se encontraba cuando, el 18 de Julio de ese 1936, el ejército de Marruecos, alzándose en armas, iniciaba la rebelión contra la República.


El avión Dragón Rapide


Al momento de recibir la noticia, ni corto ni perezoso, aquel que una parte del pueblo español conocería durante 35 años como “El Caudillo” y otra parte como “El Dictador”, exhortó  con un telegrama a las tropas en general para que se le unieran. Posteriormente el día 19 se dirigió hacía Tetuán en el avión “Dragón Rapide”, alquilado por Bolín, redactor del periódico ABC,  dispuesto a tomar el mando de los ejércitos rebelados y “liberar España de las garras del comunismo”, según sus palabras.


Este es el texto del  telegrama, enviado desde Marruecos el día 18 de Julio de 1936  por Francisco Franco a distintas comandancias,  y que dio pie al comienzo de la cruenta y genocida Guerra Civil Española que duraría hasta 1939.
Franco
GLORIA AL EJÉRCITO DE ÁFRICA.  ESPAÑA POR ENCIMA DE TODO.  RECIBE EL ENTUSIASTA SALUDO DE ESTAS GUARNICIONES QUE SE UNEN A TI Y A OTROS CAMARADAS DE LA PENÍNSULA EN ESTOS MOMENTOS HISTÓRICOS.  FE CIEGA EN NUESTRO TRIUNFO.  VIVA ESPAÑA CON HONOR.

FRANCISCO FRANCO.

Próximo Capítulo. España en llamas.



sábado, 3 de diciembre de 2011

Instantánea 6 - La gran aventura iberoamericana




                                                                 EL RAPTO DE LAS MELLIZAS
"La señora Jenny Yeck, ciudadana alemana que reside en la isla desde hace años, ha interpuesto una denuncia ante la policía de nuestra ciudad por el rapto de sus hijas mellizas, las conocidas bailarinas “Las Pfarry Sisters”, cuyas actuaciones han adornado frecuentemente nuestros mejores salones y cabarets. Se sospecha que en dicho acto está implicado un ciudadano español, el hasta el momento respetado copropietario de uno de nuestros más significativos cabarets. La policía está realizando las pesquisas necesarias para aclarar este desafortunado suceso. Les mantendremos al tanto.”



Este escrito, publicado en las notas de sociedad de un periódico cubano, a un cuarto de página y acompañado de una foto de las Pfarry Sisters, fue enviado en un sobre a Puerto Rico por las  hermanas de Arsenio . El texto, plagado de falsedades, llenó a mi padre de indignación y a las mellizas del dolor de comprobar hasta donde era capaz de llegar aquella madre por y para la que habían vivido tantos años.


La realidad había sido bien diferente. Cierto que mi abuela acudió a la comisaría con dicha acusación pero la policía, tras comprobar que ambas  hijas habían cumplido ya 21 años desestimó el caso. El comisario de turno informó a la furibunda denunciante que, siendo  mayores de edad, se las consideraba aptas para tomar decisiones y desplazarse sin permiso familiar alguno. Así que el caso no llegó ni a considerarse.



Castillo del Morro de San Juan. P,R,

Puerto Rico, esa hermosa isla descubierta por Colón en el año 1493 y bautizada como  San Juan Bautista, nombre que años más tarde Ponce de León cambiaría por el de Puerto Rico, había vivido, desde tiempos inmemoriales, sumida en revueltas y fluctuaciones políticas. Por ejemplo, en 1812 fue declarada una provincia española lo cual le brindaba todas las libertades que conllevaba  el cesar de ser una colonia.  Pero la alegría solo duró tres años.  Tras la coronación  en  España del Rey Fernando VII, esas prerrogativas  le fueron de nuevo arrebatadas, retornando la isla al estatus colonial. Y en ese quita y pon, que ni los buenos intentos de la Primera República Española pudo detener, se  había desarrollado la vida del puertorriqueño, siempre sujeta a los acontecimientos y decisiones de la “Madre Patria”. Hasta que en el año 1898, tras la pérdida por parte de España de la Guerra Hispano Estadounidense, pasó a ser botín de guerra de USA.


El caso es que a la llegada de mi familia a su capital, San Juan, los habitantes de la isla tenían ciudadanía americana y vivían, desde 1917, en territorio oficial de EE.UU.





    Bandera cubana            Bandera puertorriqueña



La idéntica cadencia lingüística, el tan parecido sistema de vida y hasta la tremenda similitud de su bandera con la de Cuba  les debió hacer menos duro el exilio. A poco de llegar ya  las mellizas  eran estrellas en teatros como el “Fox”, el “Olimpo”, el “Rialto” y Arsenio hacía planes para el futuro de los tres. Fijarían  su residencia en Puerto Rico y realizarían incursiones por aquellos países de Iberoamérica en los que mi padre y su amigo,  ahora socio,  consiguieran provechosos contratos para la  “magnífica  pareja de bailes internacionales”.  Mi familia conservó documentos gráficos de aquella época que son realmente interesantes, y que incluiré a partir de este capítulo.









Durante aquellos años su vida errante  llevó al trío a países y aventuras sorprendentes. En el 31 estaban en Costa Rica, arrasando en los teatros "Raventós” y el “San José"´, con espléndidas críticas y halagos por doquier. Sin duda aquel país, descubierto por Colón en su cuarto viaje, era el más desarrollado y culto de América Latina. Tras la Gran Depresión del 29 fue uno de los primeros  en aceptar y adaptarse al New Deal ideado por los norteamericanos. Puesto que alrededor del 60% de sus ingresos eran debidos al cultivo del café, crearon el Instituto del Café que aseguraba un salario mínimo para todos los trabajadores agrícolas. Al mismo tiempo existían acciones legales para ofrecer pequeñas parcelas a campesinos sin tierra. Esta especie de socialismo liberal convirtió a Costa Rica en uno de los más productivos y pacíficos países de América Latina, con el índice de analfabetismo más bajo de  la zona hispano parlante.


Muchos meses se mantuvieron las Pfarry Sisters trabajando en aquella tierra centroamericana, sin un solo problema que entorpeciese el desarrollo de ese amor que entre los tres compartían y que, rodeado de “cafesitos”, palmeras y triunfos se iba haciendo más y más profundo y sólido. Pocas veces hablaban del pasado y, cuando lo hacían, un velo de tiempo y olvido comenzaba a suavizar los  malos recuerdos, a mitigar las ya de por si tenues  ráfagas de culpabilidad que el rompimiento familiar les provocaba.






Cuando decidieron cambiar de plaza Arsenio se desplazó, con el fin de abrir caminos laborables, al país más cercano, Panamá, famoso ya en esos días por su Canal, esa portentosa obra que los norteamericanos habían iniciado en el 1904 y cuya finalización, en 1914, dejó tras de sí miles de muertos pero garantizó al país una prosperidad económica que favorecería la estabilidad política. Allí consiguió varios contratos para las mellizas. Así que, días más tarde debutaba la pareja en el "Atlantic Club" de la populosa ciudad de Colón, situada en el extremo del canal que lindaba con el mar Caribe. Pero hay que admitir  que, con excepciones, Iberoamérica no era una zona demasiado próspera o pacífica en aquellos días.



Bordado indígena






La presencia de indígenas Ngöbes o Chocoes por las calles de  Panamá, vendiendo sus sorprendentes piezas de artesanía, fascinó a las alemanas. Nunca habían visto algo así, ya que  en Cuba, Puerto Rico o Costa Rica no se veían por las ciudades indígenas autóctonos, posiblemente porque muy pocos habían logrado sobrevivir a la colonización española. Así que llenaron sus baúles de bellas telas  bordadas a mano  y sus almas del  reciente descubrimiento de civilizaciones antiguas. 
Venezuela
Varios países más visitaron con éxito, Venezuela, México, haciendo de vez en cuando escala en Puerto Rico, donde el socio de Arsenio los recibía con esas misivas que la familia de mi padre le enviaba desde Cuba. En sus respuestas Arsenio pedía  noticias de su hijo y rogaba  que le reiteraran a su esposa Amanda la petición de divorcio. Pero ni   los ruegos ni la inmensa dulzura de mi abuela Gloria, que permanecía en Cuba con sus tres hijas, consiguieron ablandar el corazón de una Amanda que incluso había llegado a no permitirle ver a su nieto Arseñito. Ni siquiera lograron librarla  de la sarta de insultos que salían de la boca de aquella mujer ante la palabra divorcio.

“¡Jamás y sobre mi cadáver!” era la indefectible respuesta.  Así seguían las cosas.



En una ocasión les llegó una oferta de trabajo por un mes con motivo de la inauguración del  cabaret de lujo “Iris” en la Ciudad de Guatemala. En esos años aquel no era un país  demasiado aficionado al arte por lo que  no se pudieron hallar más plazas dispuestas a contratar a la "pareja de bailes internacionales", así que al guatemalteco propietario del cabaret se le ocurrió una idea que presumiblemente les  daría a todos cuantiosas ganancias, pero en la que había que hacer un importante gasto inicial. Un proyecto  que Arsenio comunicó  a su socio puertoriqueño y a las mellizas.  La cuestión es que todos, jóvenes y entusiastas, quedaron encantados con la perspectiva de una nueva aventura. 


La idea era llevar, por los pueblos del interior que no tuvieran cinematógrafo, la proyección de una película al aire libre, finalizando la cual se brindaría un fin de fiesta compuesto por un pequeño grupo musical con vocalista y, de plato fuerte, “Las Pfarry Sisters”. Como esos pueblos eran muchos y diseminados por el territorio nacional,  con una promoción previa  el negocio se prometía suculento.
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Proyector Pathe

Así que, mientras las mellizas cumplían su mes de contrato en el "Iris", mi padre,  su socio portorriqueño y su nuevo socio guatemalteco  se dedicaron a comprar una flamante pantalla, un proyector de cine, unos enormes altavoces,  un pequeño equipo de luces para el posterior fin de fiesta y una gran carreta entoldada con la que se pudiera trasportar el equipo técnico  y  el artístico. La tracción  tenía que ser animal, pues parte de los caminos rurales que les esperaban no eran transitables de otra manera. 
Pirámides de Tikal


Para las "Pfarry Sisters" la parte romántica de aquella aventura debió esfumarse tras los primeros  kilómetros de transitar  por un camino de tierra lleno de tales baches que sin duda iban moliendo sus  huesos.  Ellas, las estrellas del “Sans Souci” de La Habana, del "Olimpo" de Costa Rica, del prestigioso “Teatro San José” de Puerto Rico, nacidas en y criadas para el más cultivado arte, ellas, receptoras de halagos y mimos, viajaban ahora sudorosas y vapuleadas  al ritmo de los cascos de  dos jamelgos que tiraban de aquella carreta. Emocionadas aún por un viaje anterior  a El Petén, situado en la zona Maya,  al norte del país,  habiendo sido llevadas allí en un lujoso Cádilac y tras quedar boquiabiertas por la belleza y majestuosidad de aquella pirámide de Tikal, sin duda más terrible  les resultó   el contraste. Sí,  la parte romántica de aquel proyecto debió desaparecer para ellas rápidamente.



Y la primera verdadera sorpresa no tardó  en surgir. Una vez llegadas al pueblucho que era su destino comprobaron que la promoción prometida por las autoridades locales   se había limitado a un voceador que, a caballo, iba gritando por las callejuelas y  las granjas cercanas estas palabras; “Hoy noche en el parque, proyección de una película de cine y después un  fin de fiesta con chicas. Tráiganse donde poner las posaderas.”  La cosa  no pintaba nada bien. Pero, con las mellizas y el grupo musical esperando ocultos en la carreta, Arsenio se dedicó a montar, tras comprobar la presencia de aquel generador que el gerifalte  de la zona había prometido prestarle,  unos focos que se colgaron de  árboles, el proyector de cine que,  y la gran y alba pantalla que, sostenida por dos tubos de hierro, se erguía desafiante al fondo de un espacio sin  siquiera  delimitar. El desánimo entre la troupe era general. y las mellizas lloraron de desilusión en aquel atardecer guatemalteco. 


Sin embargo, al llegar la noche y con la noticia de que el parque estaba lleno de público, los ánimos se avivaron. Efectivamente más de cien personas habían acudido a la convocatoria, silla en mano, y la algarabía  se podía oír a kilómetros de distancia. Las autoridades y  el “señor” de la zona se habían reservado la primera fila, prácticamente debajo de la pantalla, haciendo caso omiso a Arsenio que les recomendaba una ubicación algo más alejada, por aquello de la perspectiva. Una vez salvado el problema de reubicar a aquellos que, en su ignorancia,  se habían sentado detrás de la pantalla y atendiendo a los numerosos gritos de “¡que empiece!” comenzó la proyección de la película.

Se trataba de un melodrama norteamericano, tan de moda en esos años 30, con una frágil protagonista, un meloso galán y el imprescindible "malo malísimo". En un principio todo transcurrió con la mayor normalidad ante los asombrados ojos de un público neófito, pero hacia  la mitad del film, durante una escena en la que el villano acosaba por enésima vez a una pobre protagonista deshecha en lágrimas, se oyó entre el público una potente voz que gritaba “¡cabrón de mierda, deja ya  a la  chica en paz!”. Aquello fue el detonante de una debacle inimaginable. Docenas de pistolas comenzaron a disparar contra la pantalla dejando aquel inmaculado lienzo convertido en un colador. Naturalmente así acabó la noche. Ni fin de fiesta ni cosa parecida. Cuando las autoridades lograron calmar a la masa y alejarlos del lugar mi padre recogió los bártulos, aquella destrozada pantalla, el dinero de la taquilla, insuficiente para los desaguisados y los gastos, y todos deshicieron el camino de vuelta a la Ciudad de Guatemala con los nervios destrozados. Creo que las enjundiosas palabras de despedida del  terrateniente fueron “es que los míos son muy machos”.


Mi padre y sus socios,  puesto que ya tenían concertadas varias actuaciones en otros pueblos, tras convencer a mi madre y a mi tía, decidieron darle al proyecto una segunda oportunidad. Se compró otra cara pantalla, se contrató a un trío de guitarristas que cantaban canciones mejicanas, pues el grupo anterior se había negado con rotundidad a ser reenganchado, y se buscó un film que no conmoviera de esa manera los corazones del entusiasta público.

La película fue una de cowboys y el resultado aún más terrorífico, pues cuando aparecieron los "villanos", es decir los indios, bajo el grito de “¡que vienen los malos!” las incontables pistolas comenzaron a retumbar en la noche como si de ametralladoras se tratara, dejando la pobre pantalla hecha girones. Otra vez no hubo ni remotamente la posibilidad de hacer el fin de fiesta.

Viendo que aquella empresa no ganaba ni para pantallas la sociedad se disolvió, mi familia volvió a Puerto Rico, para satisfacción de las mellizas, el guatemalteco siguió con su cabaret, seguramente jurándose no volver a mezclarse con gente de la farándula, y el socio puertorriqueño se dedicó a lamerse las heridas con resignación..
Y así terminó la gran aventura Iberoamericana. Todos descorazonados y arruinados.


Próximo capítulo:
 Rumbo a un continente convulso.